Empezar una cadena
No hace falta que te den una tarjeta para empezar
Cualquiera puede iniciar una cadena. Solo hace falta hacer algo por alguien y darle el relevo.
Haz algo bueno por alguien
No tiene que ser algo grande: acompañar, escuchar, echar una mano con la compra, explicar un trámite. Casi nunca son gestos heroicos.
Genera la tarjeta aquí
Te damos un código y un QR únicos. Puedes descargarla en PDF para imprimir, enviarla por mensaje o simplemente enseñarla en la pantalla.
Entrégasela y desaparece
Esa persona escaneará el código, leerá de dónde viene y contará lo que le ha pasado. Tú no apareces en ningún sitio. Ese es el trato.
Una tarjeta, una persona
¿Y si quiero repartir muchas?
Si representas a un ayuntamiento, un centro educativo o una entidad social y quieres lanzar decenas o cientos de tarjetas, no las generes una a una: escríbenos y lo montamos como campaña, con su hoja A4 lista para imprenta y sus datos agregados.
¿Aparecerá mi nombre?
No. Ni en la tarjeta, ni en la cadena, ni en el mapa. Quien ayuda no aparece nunca: la historia la cuenta quien recibe la ayuda, y solo si quiere.
¿Ya te han dado una tarjeta?
Entonces no empieces una cadena nueva: introduce su código y continúa la que ya existe. Tiene más sentido y llega más lejos.
¿Quién es el siguiente?